Los dolores de cabeza son una de las dolencias más comunes y pueden tener muchas causas diferentes, como estrés, afecciones vasculares, problemas sinusales, deshidratación, abuso de medicamentos, y los trastornos del sueño. En los últimos años, se ha reconocido cada vez más que el cuello puede desempeñar un papel importante en algunos tipos de dolor de cabeza, ya sea como fuente principal del dolor o como factor contribuyente.
Un mecanismo común es el dolor referido procedente de la fijación de las articulaciones cervicales superiores. Los nervios de la parte superior del cuello comparten conexiones con áreas de procesamiento del dolor que también reciben señales de la cabeza y la cara. Como resultado, la irritación en las articulaciones cervicales superiores puede causar dolor que se siente en las sienes, la frente, detrás de los ojos, o en la base del cráneo.
Otro posible factor contribuyente es la irritación de los nervios occipitales, que se extienden desde la parte superior del cuello hasta el cuero cabelludo. La compresión o irritación de estos nervios puede provocar dolor que se irradia desde la base del cráneo hacia la cabeza. Algunos pacientes describen un dolor agudo, sordo, o punzante en esta región.
El estrés postural y biomecánico también puede afectar el cuello y contribuir a los dolores de cabeza. El uso prolongado de la computadora, la postura de la cabeza inclinada hacia adelante, los esfuerzos repetitivos, la mala ergonomía, y pasar mucho tiempo mirando hacia abajo a teléfonos o tabletas pueden aumentar la tensión en la columna cervical y los músculos circundantes—en particular los músculos suboccipitales, el trapecio superior, y los músculos esternocleidomastoideos. La disfunción o la tensión de estos tejidos puede irradiar dolor a la cabeza y contribuir a las cefaleas de tipo tensional o a sensaciones de presión alrededor del cuero cabelludo o los ojos.
Dado que los problemas que afectan al cuello pueden influir en varios tipos de dolores de cabeza, puede recomendarse una evaluación quiropráctica completa a los pacientes con dolores de cabeza que no responden bien al tratamiento habitual o que buscan una alternativa no farmacológica. Los médicos quiroprácticos están capacitados para evaluar la columna cervical, los músculos, las articulaciones, la postura, y los patrones de movimiento que pueden contribuir a los síntomas. El tratamiento puede incluir manipulación o movilización espinal, terapias de tejidos blandos, estiramientos, recomendaciones de ejercicio, orientación postural, y consejos ergonómicos. En muchos casos, la atención se centra en mejorar la movilidad del cuello, reducir la tensión muscular, restaurar la función y ayudar a los pacientes a gestionar mejor los factores del estilo de vida que contribuyen al problema.

